martes, 26 de julio de 2011

AMENAZAS Y DEFICIENCIAS DE LA LEY SANTOS PARA EDUCACIÓN SUPERIOR



Juan Carlos Martínez Botero
Representante Estudiantil  al Consejo Superior
Universidad de Caldas
Manizales, 26 de Julio de 2011

Tras cuatro meses de debate,   el gobierno de Juan Manuel Santos ha anunciado que presentará  el proyecto de reforma a la educación superior con las supuestas  "modificaciones” luego del cacareado  proceso de socialización con los estamentos universitarios.  La lectura  del texto oficial deja claro que el gobierno mantuvo  intactos los elementos más cuestionados, que son la columna vertebral,   de la reforma santista a la educación superior que  será presentada<!--[if !supportFootnotes]-->[1]<!--[endif]--> mañana miércoles 27 de julio ante el Congreso de la República. El ánimo de lucro en las instituciones de educación superior, la desfinanciación estatal, el vínculo con el sector financiero y el fomento del subsidio a la demanda  son los elementos más relevantes que denotan  el propósito gubernamental de  entronizar una concepción que promueve un modelo de universidad como empresa,  educación como mercancía y tomada por el capital financiero.

El proyecto de Ley consigna en los  artículos 38 al 44, el marco legal para la constitución de universidades con ánimo de lucro adecuando el ordenamiento jurídico a  las exigencias contenidas en los capítulos de inversiones y  comercio transfronterizo de servicios del TLC con EE.UU. Estas disposiciones derogan  el artículo 98 de la Ley 30 de 1992, que contempla que: “Las instituciones privadas de educación superior deben ser personas jurídicas de utilidad común, sin ánimo de lucro (...)” y pone a tono la legislación colombiana con el artículo 11.4: (b) del TLC con EE.UU que  prohíbe  a los Estados partes que  “restrinjan o prescriban los tipos específicos de persona jurídica o de empresa conjunta por medio de los cuales un proveedor de servicios puede suministrar un servicio”.  De acuerdo con el artículo 39, del proyecto,  las nuevas sociedades comerciales, que serán las universidades,   “podrán recibir nuevos inversionistas, repartir dividendos y vender acciones”.

El lenguaje estrictamente comercial con el que el proyecto de Ley se refiere a un derecho social, deja claro la sintonía del gobierno de Juan Manuel Santos con las normas de la Organización Mundial del Comercio y en particular con el  Acuerdo General sobre Comercio y Servicios –AGCS- que desde 1995 promueve la mercantilización de los más diversos derechos y aúpa la consolidación del neoliberalismo en beneficio de los grandes poderes transnacionales. A lo que se expone el país con la existencia de estas instituciones es a que se ofrezcan  programas de mala  calidad,  a la creación de carreras  que no contemplan las necesidades del país, a la expedición de  títulos que no tengan entrada al mercado laboral, a la contratación  de profesores  a destajo y con salarios bajos,  a que se reduzcan  las inversiones de las universidades privadas en infraestructura y en capacitación docente y a que  se aumenten las tasas de deserción tal como ha sido el caso de los Estados Unidos.  Como lo advierte Francisco Piedrahíta, rector de Icesi: “En Estados Unidos, México y Brasil, las instituciones con ánimo de lucro ofrecen, en general, programas malos”<!--[if !supportFootnotes]-->[2]<!--[endif]-->

De otro lado,  y no obstante estar suficientemente documentado el déficit financiero que atraviesa el Sistema Estatal de Universidades, la promesa del gobierno de entregar  importantes recursos no pasó de la demagogia peculiar que caracteriza al gobierno de Santos. Del artículo 145 al 152 del proyecto, con algunas variaciones no significativas,  se mantiene intacto el esquema de financiación definido en la Ley 30 de 1992, el cual no contempla, ni reconoce,   los gastos adicionales en los que han incurrido las universidades públicas. La Contraloría General de la República, CGR, ha señalado que, en la  década que acaba de pasar,  las transferencias del Sistema General de Participaciones (SGP) para educación (básica y media) como porcentaje del PIB han decrecido: en 2001 alcanzaron el 3,3%, en 2004 descendieron al 3,1% y desde 2006 hasta la fecha (2008) están en el 3%. Una tendencia semejante exhibe el gasto público en la educación terciaria: la participación de los aportes de la nación a las universidades públicas como porcentaje del PIB muestra un descenso constante (en 2000 era del 0,52%, en 2004 del 0,48% y en 2007 del 0,36%).<!--[if !supportFootnotes]-->[3]<!--[endif]-->
 
Según los cálculos efectuados por la CGR, con base en los informes de ejecución presupuestal del Ministerio de Educación Nacional 2000-2007<!--[if !supportFootnotes]-->[4]<!--[endif]-->, los aportes de la nación a las universidades públicas se han mantenido prácticamente en el mismo nivel, entre 2002, año en el cual los aportes sumaron $1.520 miles de millones, y el 2007, cuando la suma fue de $1.526 miles de millones. Por el contrario, la cobertura estudiantil ha tenido un aumento considerable, destinándose cada vez menos pesos por estudiante para el sistema estatal de universidades públicas. Según el SUE<!--[if !supportFootnotes]-->[5]<!--[endif]--> en 1992 había 200.000 estudiantes matriculados en universidades públicas, y al año 2007 esta cifra ascendía a 494.937 estudiantes, un incremento del 147.47%. De igual forma, “Los programas de pregrado ofrecidos pasaron de 1.233 en el año 2003 a 3.173 en el año 2007, y en ese mismo periodo los programas de posgrado pasaron de 777 a 911.”<!--[if !supportFootnotes]-->[6]<!--[endif]--> Un reciente estudio señala que, la inversión estatal per cápita promedio en las universidades públicas, “alcanzaba la cifra de 5,69 millones en 1993 mientras que en 2008 era de 3,67 millones a pesos constantes de 2008”<!--[if !supportFootnotes]-->[7]<!--[endif]-->

Los “nuevos” recursos definidos en los  artículos 150 y 151 del proyecto, no irán  directamente a las 32 universidades públicas sino al Ministerio de Educación Nacional y  además a ellos  también accederán las otras 48 instituciones de educación superior estatales. Son tan exiguos   que  Moisés Wasserman,  rector de la Universidad Nacional, los ridiculizó señalando que se trata de: “un aumento en 150 mil pesos por estudiante del sistema por año, que es absolutamente irrisorio"(El Tiempo, 24-07-2011). Una verdadera burla a las necesidades del sector universitario en Colombia y que muestra las profundas diferencias con un país como EE.UU, que pone el Ministerio de Educación de ejemplo para justificar la reforma, en el cual  “el gasto por alumno es de 100 mil dólares al año” (El Espectador 12-08-2009).

Además de ser escasos el proyecto de Ley condiciona los nuevos recursos, que son del 3% respecto a los aportes de la nación a las instituciones de educación superior estatales, al aumento de cobertura, al reconocimiento de la productividad académica del personal docente, a la formación docente y a la promoción de la investigación y la innovación. Como se observa los propósitos superan con creces el pírrico incremento planteado, siendo además la destinación específica  una interferencia indebida  en la autonomía universitaria. Es palpable que el proyecto de Ley no reconoce la situación de déficit estructural y obvia el más reciente informe del Sistema Universitario Estatal, entregado hace poco por los rectores, que señala:

Los aportes de la nación han disminuido sustancialmente y se presenta un crecimiento cada vez mayor de las rentas propias, de manera que para la vigencia 2010, el aporte del Gobierno Nacional no superó el 50% del presupuesto total de las Universidades, en contraposición con la información suministrada por el MEN y publicada en el Periódico El Tiempo el pasado 10 de abril, según la cual, el aporte de la Nación para las universidades públicas alcanza el 55% de los ingresos totales. De otra parte, comparando los aportes del gobierno nacional en la vigencia 1993 con ocasión de la entrada en vigencia de la Ley 30 de 1992, frente a los aportes realizados en la vigencia 2010, se observa la tendencia decreciente de éstos (73,48% en 1993 y 49% para el 2010) frente a la tendencia creciente de la ejecución de rentas propias de las universidades públicas (22,39% en 1993 y 45% en el 2010).<!--[if !supportFootnotes]-->[8]<!--[endif]-->

Las cifras confirman que la  desfinanciación estatal  tiene como consecuencia  el crecimiento de las rentas  propias de las universidades, cuyo componente principal es el cobro de derechos pecuniarios,  no será raro entonces  que se sigan  imponiendo  modificaciones  en los sistemas de matrículas de pregrado y posgrado  de las universidades colombianas. Cabe destacar que actualmente  el sistema de   posgrados en las   universidades estatales es  tan o igual de costoso que en las universidades privadas. En la práctica no hay universidad pública accesible a los sectores populares  en posgrado.

Como no hay una solución estructural por parte del Estado a la situación de desfinanciación, el proyecto de Ley,  plantea de los artículos 156 al 168, fuentes alternativas de financiación: A las Instituciones de Educación Superior, IES,  y a los estudiantes,  fomentando  el denominado subsidio a la demanda en desmedro del subsidio a la oferta. No significa esto grandes subvenciones del Estado, por el contrario el camino señalado a universidades y estudiantes es el del endeudamiento con diversas instituciones ligadas al capital financiero.  El Fodesep es convertido en Sociedad Anónima (art 156)   con el propósito de vincular al capital privado en  proyectos donde se oferte el servicio de educación superior, tendrá también la función de ser garante de los créditos que adquieran las instituciones de educación públicas y privadas con el propósito de aumentar la cobertura. Para el mejoramiento de la calidad educativa el propósito del proyecto es también buscar el endeudamiento de las IES, para lo cual el gobierno propone (art 157) que el Fondo Nacional de Garantías actúe como ente que respalde los  créditos  que estas contraigan. En esa misma línea para el mejoramiento de la inversión y la infraestructura, se propone (art 159) establecer una línea especial de crédito a través de la Financiera de Desarrollo Territorial S.A, Findeter.

Es evidente  que como los exiguos recursos que promete el gobierno no alcanzan para: Cumplir  las metas de cobertura;  garantizar una educación de calidad y  mejorar la inversión y la infraestructura,  el proyecto de Ley plantea el endeudamiento con el sector financiero para tratar de cumplir con tales fines. Esto   obliga   a la IES a aumentar el recaudo de rentas propias, a costa de un encarecimiento de las matrículas y demás servicios que ofrecen,  con el fin de honrar sus obligaciones. A lo máximo que llega el gobierno es a poner al Fodesep, al Fondo Nacional de Garantías y  a la FINDETER como respaldo de tales obligaciones evidenciando un desentendimiento estatal con el fortalecimiento del sector universitario.
  
Así como la recomendación a la IES, por  la escasez de recursos, es el crédito con el capital financiero, en esa misma línea es el mensaje que a través  del ICETEX, convertido en un banco y cobrando intereses de usura,  se envía a los estudiantes colombianos que tengan que recurrir a cualquiera de los mecanismos establecidos por esta institución para cursar sus estudios superiores. Con  algunas becas para sectores muy reducidos y la creación de un Fondo para la Permanencia Estudiantil administrado por el Icetex,  la regla es  el fortalecimiento del subsidio a la demanda mediante la promoción del crédito educativo con lo que se empeña el futuro de las nuevas generaciones.

No queda duda entonces  que el proyecto de Ley no recoge las aspiraciones del sector universitario colombiano, por el contrario profundiza la  desfinanciación de la universidad, entroniza la concepción de universidad empresa y de educación como mercancía y renuncia explícitamente  al desarrollo  del aparato científico-tecnológico del país. El debate está vivo y la resistencia civil de los colombianos  prevalecerá ante este nuevo atentado del santismo.

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<!--[if !supportFootnotes]-->[3]<!--[endif]--> CONTRALORÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA. Inclusión y Exclusión Social en Colombia: Educación, Salud y Asistencia Social Mercado y Política Social. Informe Social. Bogotá: Imprenta Nacional, 2008. p. 181.
<!--[if !supportFootnotes]-->[5]<!--[endif]--> SISTEMA UNIVERSITARIO ESTATAL. Revisión de la financiación con recursos de la nación para las Universidades Públicas. BOGOTÁ JUNIO 3 DE 2009. p. 4.

<!--[if !supportFootnotes]-->[7]<!--[endif]--> Garzón, Carlos. Educación Superior Pública en Colombia: ¿Escasez de recursos o de voluntad política? Bogotá: Versión en PDF, 2010. p. 9. Disponible en http://universidad.edu.co/images/cm...

<!--[if !supportFootnotes]-->[8]<!--[endif]--> SISTEMA UNIVERSITARIO ESTATAL.  LA NUEVA LEY DE EDUCACIÓN SUPERIOR EN COLOMBIA: UN PROCESO DE CONSTRUCCIÓN INCLUYENTE DE LA NUEVA LEY DE EDUCACION SUPERIOR. Bogotá, Junio de 2011. p. 66

viernes, 22 de julio de 2011

INFORME DE LA REPRESENTACIÓN ESTUDIANTIL AL CONSEJO SUPERIOR ANTE LA APROBACIÓN DE LAS MODIFICACIONES AL SISTEMA DE MATRÍCULAS DE LA UNIVERSIDAD DE CALDAS (ACUERDO 01 DE 2011)


INFORME  DE LA REPRESENTACIÓN ESTUDIANTIL AL CONSEJO SUPERIOR ANTE LA APROBACIÓN DE LAS MODIFICACIONES AL SISTEMA DE MATRÍCULAS DE LA UNIVERSIDAD DE CALDAS (ACUERDO 01 DE 2011)

Por Juan Carlos Martínez Botero
Representante Estudiantil al Consejo Superior
Manizales, 22 de Julio de 2011

Tras  casi un año de álgido debate en el que se han expresado puntos de vista diferentes sobre el sistema de matrículas en la Universidad de Caldas, atravesado por numerosas expresiones de lucha democrática y civilista que seguimos reivindicando, y a  las cuales le debemos  este proceso, concluimos esta etapa con un acuerdo modificatorio al acuerdo 01 de 2011, aprobado por unanimidad en la sesión del Consejo Superior del 21 de Julio. El acuerdo 01 de 2011  mereció el rechazo de estudiantes y profesores, lo cual se vio reflejado en el voto negativo de la Representación Estudiantil y Profesoral en el Consejo Superior y en las enormes movilizaciones estudiantiles,  por avanzar  en  contravía de la concepción de universidad y de educación como derecho, que profesamos. 

La posición de la representación estudiantil fue aprobar y darle el visto bueno a  las modificaciones propuestas por la comisión de matrículas, conformada luego del proceso de movilización. Sin embargo seguimos conservando profundas diferencias  con la esencia del acuerdo 01 de 2011. Las modificaciones, y por eso merecen nuestro respaldo,  son, sin ser un ideal y magnificarlas,  un avance frente a lo que  inicialmente se aprobó  el 28 de enero de 2011, con mi voto en contra.  Incluso debo admitir que hay aspectos que superan en lo positivo al acuerdo 024 de 2002 (matrículas para estudiantes antiguos).

A continuación presento  a la comunidad universitaria y a la opinión pública, los 15 cambios con los que concluye el trabajo de la comisión, que están entre, modificaciones al acuerdo 01 de 2011 y,  nuevos elementos que incluso van más allá del acuerdo 024 de 2002, estos son:

LOS CAMBIOS AL 01 DE 2011

1.    Se reduce el factor para determinar la matrícula por vía de la pensión del último año de colegio. Esto significa una reducción del 9,1% en el costo de  las matrículas para personas que provienen de colegios privados.

2.    Se exceptúa de la liquidación por vía de la pensión del Colegio a quienes cursaron los ciclos complementarios en las normales.

3.    El  Pago del  Seguro de Accidentes será  obligatorio antes había quedado opcional. La razón es que dicho seguro ha servido para financiar diversas contingencias de muchos estudiantes de la universidad, por lo que consideramos que esos 15 mil pesos que se deben pagar cada año son una suma muy pequeña para los beneficios que reporta.

4.    Se eleva la exención de PBM 10 a PBM 14, lo  que  amplía el rango  de exoneración del pago de matrícula,  de un 17 al 54% según las proyecciones de  la Oficina de Planeación.

5.    El cobro de matrículas  en los períodos inter semestrales será por materias y no por créditos académicos, como estaba  contemplado inicialmente. Esto implica un abaratamiento del pago de matrícula por este concepto hasta del 75%.

6.    Se restablecen  los descuentos  del 15%,  por proceder de Chinchiná, Villamaría, Palestina, Neira y la zona rural de Manizales, y del 20%, a los de municipios distintos a los anteriores,  a  quienes  demuestren  ingresos iguales o menores a 1.2 salarios mínimos mensuales legales vigentes.

7.    Se vuelven a destinar  los recursos recaudados  por concepto de servicios universitarios, que son el 20% de la matrícula, a la actualización de la biblioteca, mejoramiento de los  laboratorios, pago de internet y actualización de las salas de sistemas.

8.    Se atenúa el peso  para el estrato 2, reduciendo el puntaje asignado dentro de la fórmula que liquida la matrícula.

MÁS ALLÁ DEL 024 DE 2002

Estos aspectos fueron fruto de la discusión de la comisión de matrículas y no están contemplados ni en el acuerdo 024 de 2002, ni en el acuerdo  01 aprobado el 28 de enero de 2011. Lo que debo registrar como  positivo:


9.    Se incluye a los profesores ocasionales en las becas de bienestar social que cubren el 90% del costo de las matrículas para sus hijos, cónyuges  o compañeros permanentes

10. Se  incluye  una exoneración  a todo aspirante admitido a la Universidad de Caldas, que demuestre estar inscrito en la base de datos del Sistema General de Seguridad Social en Salud SISBEN nivel 1 o 2 o su equivalente. Estas personas solo tendrá la obligación de cancelar el valor de servicios universitarios en el equivalente al PBM 14, es decir 16 mil pesos semestrales. Los primeros estudios revelan que esto beneficia al 17% de los estudiantes que se presentan por cohorte, que pueden ser muchos más porque esta cifra corresponde a estudiantes de Manizales.

11. Se  conforma un Comité de Matrículas, que ahora será  paritario entre la administración, los estudiantes (se aumenta la Representación Estudiantil) y los profesores. Además se crea   una segunda instancia, que antes no existía, con participación de la Representación Estudiantil  para las respectivas apelaciones.   Entre las funciones del Comité y la Comisión está recibir, tramitar y decidir las solicitudes de reliquidaciones, estudios socioeconómicos, descuentos previamente reglamentados y financiación de matrículas.

12. Se atenúa el peso  para el estrato 3, reduciendo el puntaje asignado dentro de la fórmula que liquida la matrícula pasa del 30 al 20%.

13. Se cambia una suma fija en la fórmula para determinar los ingresos familiares, lo que influye en que se tome una cifra más cercana a los ingresos reales y no a  los ingresos brutos. Esto redunda en una matrícula menor por esta vía.

14. Se establecen  descuentos, proporcional al número de hijos que oscilan entre el 10 y el 40%  para estudiantes que son padres o madres de familia

15. En un acuerdo adicional que será discutido en la próxima sesión del Consejo Superior se crea  un Fondo administrado por la Oficina de Bienestar Universitario con el  propósito de  reconocer   estímulos económicos a egresados destacados y con probados méritos académicos. El criterio de selección es el promedio y sus recursos serán: El 1% del recaudo anual por concepto de matrículas de pregrado;  los destinados por la Vicerrectoría de Investigaciones y Posgrados y los destinados por la Oficina de  Bienestar Universitario. 

El cobro de matrículas seguirá siendo una limitante para que amplios sectores de la población accedan a la educación superior, por ello, votamos de manera negativa el acuerdo 01 de 2011 y manifestamos  nuestro desacuerdo con:  Considerar el valor de la pensión del último año de colegio como un  factor  para la liquidación del valor de la matrícula; eliminar  el descuento por provenir de colegio público y  reducir el rango de exoneración, medidas aprobadas por la mayoría del Consejo Superior el 28 de enero de 2011, y en las  que  hay un retroceso frente a lo que rige para los estudiantes antiguos.

No obstante, el defender una concepción donde el Estado asuma el 100% de los costos educativos,  no  puede llevar a desconocer  que con la modificación,   6 de cada 10 estudiantes  pagaran  menos de $20 mil pesos por semestre, con lo que adquiere sentido la lucha que adelantamos estudiantes, profesores y los sectores democráticos de la ciudad en contra de esta reforma y por la defensa del carácter público de nuestra universidad. Sin la lucha y la movilización civilista, no hubiera sido posible cambiar una coma a la reforma aprobada el 28 de enero.

De todas formas  establecer sistemas de matrículas, es una medida que  contiene en sí misma una discriminación odiosa: El cobro por un derecho social que debería hacerse exigible simplemente por tener las calidades académicas y haber obtenido  un cupo en la  universidad pública. En el fondo lo que subyace en las tablas de matrículas, es una concepción mercantilista de la educación  superior que le resta importancia a  su carácter de derecho. Tal es el camino que la política de desfinanciación del gobierno nacional ha señalado para la universidad colombiana, al punto que el último informe presentado por los mismos rectores, a través del Sistema Universitario Estatal, SUE,  indica que el déficit de las universidades públicas colombianas asciende a un billón de pesos. 

La respuesta a la privatización por vía de la desfinanciación debe ser la movilización democrática, más aún cuando avanza la propuesta de una nueva Ley de Educación Superior que permite el ánimo de lucro y profundiza la concepción de universidad como empresa y educación como mercancía. La  lucha entonces debe seguir siendo por alcanzar una adecuada y plena  financiación del Estado a la universidad colombiana.

viernes, 18 de febrero de 2011

MANIZALES, LA CIUDAD DE LAS ALZAS ABIERTAS Y DESCARADAS


Juan Carlos Martínez Botero
Manizales, 17 de Febrero de 2011

¿Qué pasa en Manizales?, es la pregunta que miles de manizaleños se hacen ante las desproporcionadas alzas que se registran en diferentes servicios, derechos y gravámenes que deben pagar los ciudadanos al comenzar el año 2011, donde el mísero incremento del 4% en el salario mínimo se esfuma con las onerosas obligaciones que les han  impuesto  las clases dirigentes de la ciudad.
Lo primero fue un  alza del 16.6% en los pasajes del transporte urbano, que decretó el alcalde de Manizales, dineros que en su mayoría están destinados a revivir el hace un año sepulto Sistema Estratégico de Transporte Público, conocido como TIM. El mismo contra el que se levantaron  miles de ciudadanos inconformes  en el mes de marzo de 2010, hoy suspendido por orden de un Juez Administrativo de la ciudad.
Lo segundo fue el alza de matrículas que la mayoría del Consejo Superior de la Universidad de Caldas, con la anuencia de la representación del gobernador, aprobó, decretando alzas que en algunos casos llegan hasta el 333%. Estudiantes que a su ingreso estarían  exonerados del pago de matrículas pasaran a pagar sumas desde 140 mil pesos a 3 millones 500 mil pesos. Una reforma dirigida contra los estratos 2 y 3 que representan el 80% de la población estudiantil y que como hemos demostrado fija matrículas, en algunos casos, más caras que en Europa.
La tercera son las alzas entre el 10% y el 300% que, según se conoció en los últimos días, tendrán que pagar los manizaleños en las tarifas del impuesto predial. Hecho que ha provocado inmensas asambleas ciudadanas, organizadas  para rechazar las decisiones de la administración y la coalición del Concejo Municipal que  aprobó el acuerdo respectivo, sin tener en cuenta el aumento del avalúo catastral decretado por el gobierno nacional y la actualización en el valor de los predios contratada con el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, IGAC.
Y como si no fuera suficiente la Empresa Aguas de Manizales ha solicitado, a la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico, la autorización para cobrar un sobrecosto de 300 pesos por metro cúbico de agua con el propósito de realizar una descontaminación de las aguas de la quebrada Manizales y el Río Chinchiná, limpieza  necesaria pero que debería asumir el Estado en todos sus niveles,  no trasladándola  al conjunto de ciudadanos que nada o poco tienen que ver con la afectación a este ecosistema.

Sin mencionar los gravámenes definidos a escala nacional, transporte, matrículas, predial, servicio de acueducto y alcantarillado,  son cargas que, fruto de las malas políticas de la dirigencia que gobierna la ciudad, atormentan y esquilman los bolsillos de las familias manizaleñas. El bien ganado  nombre de las puertas abiertas que destaca la sencillez y hospitalidad que caracteriza al pueblo manizaleño, puede fácilmente cambiarse por: “Manizales, la ciudad de las alzas abiertas y descaradas”, no por  el querer de las  de gentes trabajadoras, sino por la obstinación de una clase dirigente que poco le importa la suerte de sus ciudadanos.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Saludo de Navidad



Que la excusa de la navidad sea un motivo más para continuar trasegando por el intrincado camino de emociones y tristezas que es la vida. Deseo con profunda convicción, que el 2011 esté pletórico de las mejores cosas de la vida para mis camaradas, amigos y conocidos. Aprovechando la ocasión me despido con uno de los versos de uno de los personajes de ese gran clásico de la literatura, el Satiricon de Petronio:

“¡Ay de nosotros míseros!
¡Que corta, frágil y deleznable es la existencia!...
Un paso de la tumba nos separa…
¡Vivamos, pues, con el placer por lema!.


Con afecto Juan Carlos Martínez Botero

miércoles, 8 de diciembre de 2010

COMUNICADO A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA Organización Colombiana de Estudiantes, OCE. Diciembre de 2010

RECTOR DE LA UNIVERSIDAD DE CALDAS ABRE PROCESO
DISCIPLINARIO EN CONTRA DEL REPRESENTANTE
ESTUDIANTIL ANTE EL CONSEJO ACADÉMICO

Mediante expediente radicado: N° 03-2010, el director del Programa de Licenciatura en Ciencias Sociales dictó auto de apertura de indagación preliminar en contra del estudiante VICTOR HUGO ACOSTA CARDONA, Representante estudiantil ante el Consejo Académico, por exigencia directa del señor rector de la Universidad de Caldas doctor RICARDO GÓMEZ GIRALDO, a través de oficio fechado del 30 de noviembre.

 La razón con la que se pretende llevar al campo disciplinario la discusión política y académica en la Universidad de Caldas, es haber utilizado el término “cobarde” acepción con la que no se pretende injuriar la calidad del excelentísimo señor, sino describir aquella condición descrita en la primera definición de la Vigésima Segunda Edición del Diccionario de la Real Academia de La Lengua Española,  la cual dice al respecto: “Cobarde: 1. adj. Pusilánime, sin valor ni espíritu. U. t. c. s.” y en esta línea frente a la palabra pusilánime el mismo diccionario la define como: “1. adj. Falto de ánimo y valor para tolerar las desgracias o para intentar cosas grandes. U. t. c. s.”

Debemos admitir que el representante estudiantil utilizó la expresión, no con el propósito de causar un agravio en la persona del respetadísimo y venerado doctor Ricardo Gómez Giraldo, sino más bien para denotar un ánimo que ha caracterizado la actitud de quien dirige los destinos de la Universidad de Caldas en la discusión sobre la reforma de matrículas. Es la falta de valor y espíritu, que describe la Real Academia de la Lengua Española, la que ha querido poner en tela de juicio manifestada en hechos como no garantizar  que el Consejo Superior sesione en su escenario natural, la Sala de Consejos de la Universidad y por el contrario promover hechos como que las dos últimas sesiones del 15 de octubre y del 24 de noviembre fueran realizadas en el “Recinto del Pensamiento”, es decir fuera de la Universidad.

No es otra cosa que la falta de valor y espíritu para dar una discusión de cara a la comunidad universitaria, la que quiso resaltar. Es en el ejercicio del derecho fundamental a la libre expresión consagrado en los artículos 20 de la constitución Política, 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y 20 literal C del acuerdo 016 de 2007 del Consejo Superior, que realizó el comentario que hoy ocupa la atención del señor rector, quien hace a un lado sus importantes ocupaciones para ocuparse de este tema, seguramente igual de trascendente a los más caros intereses desde la concepción que profesa.
Debemos terminar con una reflexión sobre la polisemia que, para la Revista de Ciencias Humanas, de la Universidad Tecnológica de Pereira,  hiciera el profesor Julián Serna Arango, en su texto “Palabras y Sentidos”, señalando de antemano, y sin presumir de ello, que el contexto en que se expresó la palabra que hirió profundamente la sensibilidad del señor rector, es el de los intelectuales.

Deseamos entonces con el profesor Serna: “(…) reivindicar la plasticidad semántica de la palabra, y en particular, la polisemia por medio de la cual sería posible dar cuenta de las diferencias. 

Nos proponemos ejemplificarla: (…) No dice lo mismo la palabra "cobarde" en diferentes contextos. Dentro del léxico del militar la persona "cobarde" es la que huye cuando viene el enemigo, la que no se juega su vida en el combate. En el léxico de los comerciantes, la persona "cobarde" sería la que únicamente invierte su dinero cuando el negocio no ofrece riesgos más allá de cualquier duda razonable. Entre los intelectuales una persona cobarde sería la que se escuda en opiniones ajenas y no aventura las propias. En el ámbito de la vida galante, un enamorado cobarde sería aquel que no se atreve a declarar su amor a la mujer amada. En el militar la cobardía se relaciona con el físico miedo; en el comerciante bien puede asimilarse a la prudencia, pero también a la avaricia; en el intelectual a la inseguridad o la mentalidad de rebaño; en el enamorado a la timidez. Alrededor de la palabra cobarde se asocian, en síntesis, una serie de resonancias semánticas de variada estirpe.”[1] (Resaltado fuera de texto)

Con estas aclaraciones confirmamos que el doctor Ricardo Gómez, volviendo a la Real Academia de la Lengua Española le falta ánimo para “tolerar las desgracias o para intentar cosas grandes” y en las consideraciones del profesor Serna pocas veces hemos escuchado criterio propio en las bastas discusiones que abordan los cuerpos colegiados de la universidad. Hacemos un llamado a los que hoy sustancian el presente proceso disciplinario que escarben en la esencia del lenguaje. 

Debemos admitir también que no pocas veces hemos llamado a su excelencia privatizador y neoliberal, responsabilidad que asumimos si es que, los investigadores, deciden regresar a los estadios inquisidores ya superados por la especie humana. Por último esperamos que esta no sea una campaña que busque arredrar el disenso, la oposición democrática y establecer como práctica de este instituto de ciencia la censura contra todo aquel que alce la voz contra las injusticias de la administración actual. Por nuestra parte y tal como lo hicieran los estudiantes cordobeses en 1918, en el manifiesto liminar a la reforma universitaria dirigida a los Hombres Libres de Sudamérica: “Hemos resuelto llamar a todas las cosas por el nombre que tienen.”
Cordialmente,
Organización Colombiana de Estudiantes-OCE
Universidad de Caldas

¡Por una Educación Nacional, Científica y Democrática!



[1] Serna, Julian. “Palabras y sentido”. Revista No. 28 de Ciencia Humanas Universidad
Tecnológica de Pereira. Disponible en http://www.utp.edu.co/~chumanas/revistas/revistas/rev28/serna.htm